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Largas filas en la Ande de Pedro Juan por altos costos en la facturación

Por horas deben esperar los usuarios frente a la Oficina Regional de la Administración Nacional de Electricidad (Ande) para ingresar a realizar los pagos o tramitar el refinanciamiento de la deuda.

Un equipo periodístico de Radio Oasis recogió la opinión de varios clientes que se encontraban apostados desde tempranas horas frente al nuevo local de la Ande de Pedro Juan Caballero. La queja generalizada es que la gente debe aguardar mucho tiempo para ser atendida.

En un intento por agilizar sus trámites, muchas personas inclusive ya acudieron a las 4:00, cuatro horas antes del horario de apertura, pero debido a la aglomeración, el servicio se vuelve aún más lento.

Esta semana la Ande habilitó una nueva modalidad de atención, con la habilitación de dos filas, una que conduce directamente a la caja y otra a gestión de fraccionamiento de pagos, facturación e impresión de boletas.

Según se constató, esta mañana las personas ingresaban en grupos de cinco integrantes para realizar sus respectivos trámites.

“A las 5:00 llegué y delante de mí ya había por lo menos 50 personas”, comentó un usuario que estaba intentando llegar hasta un funcionario para solicitar el fraccionamiento de su deuda por los meses de marzo, abril y mayo.

“Yo estoy desde las 6:00. Si es posible quiero fraccionar (la deuda)”, dijo otra señora que aguardaba impaciente ser atendida.

Largas filas frente a los locales de pagos han sido una constante desde la reapertura de la atención presencial, la semana pasada, debido a que previamente los clientes deben cumplir con los rigores del protocolo sanitario de prevención del COVID-19.

Las medidas adoptadas por la institución para el estricto control de bioseguridad y salubridad recomendadas por el Gobierno incluyen el control de la temperatura, uso obligatorio de tapabocas para el ingreso a las instalaciones, además del respeto al distanciamiento entre las personas. A todo esto se suma la prohibición de entrada de personas acompañadas por menores de edad, personas mayores de 60 años y de aquellas en situación de vulnerabilidad.