El seguro médico privado de los parlamentarios de ambas cámaras del Congreso, es un privilegio de larga data y que cada año va aumentando en el costo, que es solventado por todo el pueblo paraguayo. Solamente en Diputados alcanza la suma de unos 4 millones de dólares.
Con la presencia de nuevos legisladores, algunos vientos de cambio se asoman al respecto, pero no lo suficiente para arrastrar a más diputados en la iniciativa de renunciar al seguro médico vip con el que cuentan apenas asumen.
Hasta la fecha, 68 diputados siguen aferrados a dicho privilegio, mientras q solamente 12 decidieron renunciar al beneficio, considerando que es el momento de demostrar con hechos y no solo en palabras la necesidad de racionalizar el Presupuesto General de la Nación.
Sostienen que también lo hacen en atención a la falta de presupuesto para cubrir las acuciantes necesidades de las poblaciones más vulnerables en salud, educación, vivienda digna y alimentación.
Algunos de los renunciantes anunciaron su decisión por medio de conferencias de prensa, mientras que otros lo hicieron de manera más anónima.
Kattya González y Norma Camacho del Encuentro Nacional, Sebastián Villarejo, Carlos García y Rocío Vallejo de Patria Querida y Celeste Amarilla del PLRA, fueron los primeros parlamentarios en renunciar a sus privilegios.
Se les sumó posteriormente Jorge Brítez de Cruzada Nacional, Carlos Rejala de Hagamos, también lo colorados Colym Soroka, Miguel Cuevas, Ramón Romero Roa y Miguel Del Puerto.
No se descarta que en la semana, otros legisladores renuncien a sus privilegios, que representan gastos innecesarios a la ciudadanía, que de por sí ya tiene que absorver el millonario salario que percibe cada parlamentario (más de 32 millones de guaraníes en salario y otros).
En la semana pasada, diputados de la bancada Añetete presentaron un proyecto de ley por medio del cual pretenden que los parlamentarios pasen a depender del seguro del Instituto de Previsión Social (IPS), por lo que se espera que también renuncien al seguro privado que tienen para impulsar de manera más fuerte la propuesta.
La iniciativa no fue bien recibida por otros diputados, debido a que consideran que antes de disminuir el presupuesto general, lo que representará es el aumento del gasto público.
Esta situación fue admitida por los propios proyectistas, quienes argumentan que por más que implique un gasto superior al que se tiene actualmente, el dinero quedará nuevamente en las arcas del Estado. La propuesta será analizada por las comisiones y posteriormente por el pleno.
