A nivel nacional, la adicción a las drogas crece mucho más rápido que las ofertas asistenciales. Sin embargo, no solamente tiene que ver con la salud, sino que también con la violencia y con el negocio que implica la comercialización de sustancias ilícitas.
Esa es la reflexión inicial del doctor Manuel Fresco, director del Centro de Adicciones, quien expone que, no solamente hay una falta de tratamiento, sino que, la oferta de las drogas se divide en: el plano de la oferta, que son los proveedores, y el de la demanda, donde abundan los consumidores.
“Las personas que tienen este problema durante muchos años, no aceptan tenerlo, no aceptan la posibilidad de entrar en un programa de recuperación, entonces, son pacientes que no van a colaborar para entrar en tratamiento”, explicó el doctor Fresco, en una entrevista con Gen-Nación Media.
Antes de llegar a esa fase, la herramienta fundamental es la prevención, donde la familia y la escuela juegan papeles imprescindibles. En el caso de los colegios, tienen una doble función: la educativa, donde se puede transmitir información al respecto; pero también el diagnóstico precoz, para lo cual, el docente debe estar preparado y darse cuenta cuando un chico que era aplicado, comienza a presentar dificultades de aprendizaje. Esto significa que puede atravesar algún problema de drogas o algún trastorno mental.
“Una actuación temprana presupone que, va a ser derivado al área de psicología de la escuela y de ahí, una vez hecho el diagnóstico, se le va a llamar a la familia y entonces tendrá la posibilidad de un tratamiento oportuno y precoz”, resaltó el doctor Fresco.
Destacó que aquí se verá la diferencia entre, alguien a quien se le detectó la enfermedad a tiempo y alguien que tardíamente inicia un tratamiento, recién cuando es dependiente u obligado por orden judicial, cuando se encuentra en una fase incurable, donde deberá lidiar con ella durante toda su vida.
El programa “Decido mi futuro, escojo mi libertad” es un taller de prevención que se lleva a cabo en escuelas y colegios.
Esta semana fue el turno del Centro Educativo de Las Américas, donde se abordaron temas como la salud mental y el manejo de las emociones, las adicciones a las drogas y la prevención de la violencia contra la mujer.
“Me llenó de satisfacción compartir y escuchar a los jóvenes sobre sus reflexiones de la problemática, y cómo desde su lugar, pueden contribuir a la construcción de entornos libres de violencia, siendo embajadores y protagonistas de una real transformación social”, expresó Alejandra Mendoza, una de las expositoras de los talleres.