De acuerdo al escrito, el odio o enemistad argumentado por la defensa de OGD contra una de sus abogadas, Sara Parquet, para que constituya causal de separación, debe ser manifiesto; de lo contrario, desvirtúa el carácter de autonomía del Ministerio Público.
Los integrantes de la Sala Penal consideraron que los impugnantes deben respaldarse en un material probatorio que acredite la enemistad y en el escrito presentado no se ha constatado el supuesto odio o resentimiento, mucho menos se presentó una prueba de ello.
El ex senador colorado cartista y su hijo Óscar Rubén González Chaves están imputados por los hechos punibles de enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y declaración falsa.
Este caso se inició tras la detección de millonarios movimientos en las cuentas a su nombre, que no tendrían relación con las declaraciones juradas que presentaban.