El presunto narco nunca fue detenido en el país gracias a que los suboficiales Ramón B. Vargas Espinoza, de la Dirección de Policía de Ñeembucú y Félix A. Ayala Caballero, del Departamento de Judiciales de la Policía Nacional, modificaban la orden de captura de Bogado Quevedo, para que no sea identificado.
Estos dos policías también están acusados y con pedido de juicio oral al comprobarse que 27 veces cambiaron la orden de captura de Bogado, quien solo pudo ser detenido luego que en el festival de música fue herido de bala y al ser traído hasta Asunción a un sanatorio privado se comprobó su identidad que tenía orden de captura.
Una vez detenido José Bogado se sometió al juicio de extradición que en primera instancia se concedió, pero apeló la resolución que ahora la Cámara confirma y es inminente su ida al Brasil.