Tras varias horas de incertidumbre, la Policía puso fin a la masacre dentro de la cárcel de San Pedro, que terminó con diez muertos, algunos de ellos decapitados, y diez heridos, trasladados a hospitales locales.
El ministro Villamayor comentó que se trató de un enfrentamiento entre miembros del Primer Comando da Capital (PCC) y del Clan Rotela, dos temidas organizaciones criminales. “Todos los fallecidos pertenecen a grupos narcos”, dijo a ABC Cardinal.
Los disparos que fueron escuchados desde dentro de la prisión pertenecen a armas calibre 22 que fueron ingresadas de contrabando, agregó.
Sostuvo que este suceso está conectado con el incidente registrado en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú el pasado viernes, oportunidad en la que fallecieron dos internos.
Expuso que miembros del clan Rotela acabaron con integrantes del PCC, por lo que se decidió trasladarlos a San Pedro y otras cárceles, pero se encontraron con más miembros de la mencionada banda delictiva, lo que desencadenó este brutal enfrentamiento.
La fiscalia adjunta de San Pedro asignó a los fiscales Fanny Aguilera y Jorge López para intervenir en la causa.
El traslado de los heridos causó pánico en el Hospital Regional de San Pedro del Ycuamandyyú. Numerosas personas se agolparon para saber el estado de salud de las víctimas, lo que se sumó a la presencia de pacientes en la zona de urgencias.
Uno de los heridos falleció en el hospital, con lo que la cifra inicial de muertos subió a diez. Otros cuatro se encuentran en estado muy delicado, por lo que están siendo trasladados a Asunción.
Las autoridades del Hospital Regional temen que por tratarse de personas ligadas a poderosas bandas criminales, puedan ocurrir hechos de violencia en el nosocomio.