El temporal se sitúa a 80 km al suroeste de la parte más occidental de Cuba y avanza con vientos máximos sostenidos de 110 km/h, según el último informe del Centro Nacional de Huracanes estadounidense (NHC, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con medios locales, unas 8.000 personas salieron de sus hogares en Pinar del Río, la misma provincia azotada en septiembre pasado por el poderoso huracán Ian que tocó tierra cubana con categoría 3, dejando al menos dos muertos en la isla.
Defensa Civil de Cuba declaró este lunes la Fase de Alerta Ciclónica para las provincias Pinar del Río, Artemisa y la Isla de la Juventud, en el occidente del país, mientras que lluvias intermitentes abarcan también a las provincias aledañas de Mayabeque y La Habana.
El servicio de ferrocarril suspendió las salidas en Pinar del Río y la transportación marítima de pasajeros fue interrumpida el domingo desde la Isla de la Juventud, indicaron los medios locales.
La tormenta se desplaza hacia el norte a unos 13 km/h, y se anticipa que acelerará en las próximas horas hasta alcanzar la costa oeste de Florida, en el sureste de Estados Unidos, el miércoles.
Para entonces se convertirá en un huracán de al menos categoría 3, esto es, con vientos máximos sostenidos de entre 178 y 208 km/h, según el NHC.