Al momento de la detención, realizado ayer, el extranjero tenía en su poder dinero en efectivo, un teléfono celular y estaba por abordar una camioneta negra, marca Toyota, modelo Fortuner, que según el Registro Único del Automotor figura a nombre de la empresa denominada “Del Paraguay S.A. Grupo Central Lusipar Agropecuaria Industrial y Comercial”, en cuyo interior se encontraron documentos varios. Todas las evidencias y la camioneta mencionada fueron incautadas por disposición fiscal, mientras que De Oliveira fue recluido de transitoria en la sede de la base de operaciones de la Secretaría Nacional Antidrogas en Asunción. Este miércoles, otros equipos operativos de la Senad realizaron tres allanamientos simultáneos: en la Estancia denominada “Lusipar” ubicada en el departamento de San Pedro; en una Oficina Administrativa y en una Escribanía, ambas ubicadas en la capital del Amambay. Los sitios allanados guardan relación con la presente investigación sobre lavado de dinero proveniente del narcotráfico internacional y con el detenido. Los intervinientes lograron incautar documentaciones relevantes, a fin de proseguir con las investigaciones correspondientes. Según la investigación realizada por el Ministerio Público se logró identificar remesas de dinero, cuentas y transacciones bancarias enviadas desde la República Federativa del Brasil a Paraguay, vinculados a Bruno César Payao Rocha y Rafael Pigozzo Rocha, ambos hijos de “Cabeza Branca”, quien fue anteriormente detenido en el Brasil. Estas circunstancias fueron corroboradas con documentaciones incautadas en allanamientos realizados en el año 2017, que dan indicios que Eduardo Fernando de Oliveira Moleirinho habría ayudado a ocultar mediante las operaciones de intermediación financiera, préstamos y otros servicios proveídos por las entidades bancarias y financieras dentro del territorio nacional. El objetivo era ocultar o disimular activos provenientes del tráfico ilícito de drogas, así como adquirir inmuebles, vehículos de alta gama, ganado y otros activos. En este contexto, De Oliveira Moleirinho sería un miembro determinante en la estructura económica conformada para colocar, estratificar e integrar el capital ilícito proveniente del tráfico de drogas y la sociedad anónima que el mismo dirige sería pieza fundamental para la realización de las conductas mencionadas.