El impacto económico del programa Hambre Cero comienza a sentirse en comunidades productoras del interior del país. Un ejemplo de ello es Prolegis Contieng, emprendimiento agrícola liderado por el ingeniero agrónomo Rudy Alberto Servín, que en solo tres meses de participación registró un movimiento económico aproximado de G. 300 millones, con ventas semanales promedio de G. 25 millones.
Este crecimiento se sostiene gracias a una red de 10 a 15 productores agrícolas de la zona de San Pedro, quienes actualmente abastecen a la empresa DistriSur con una amplia variedad de hortalizas como locote, tomate, pepino, zapallo y remolacha, entre otros.
Antes de integrarse al programa, Rudy Servín enfrentaba dificultades para acceder al mercado formal. Hoy, además de fortalecer su empresa, actúa como articulador entre productores y compradores, ofreciendo un servicio completo que facilita la comercialización de productos locales a gran escala.
“Estoy muy contento con este proyecto porque, gracias a Hambre Cero, mi empresa está floreciendo poco a poco. Detrás mío están trabajando de 15 a 20 productores, y todos nos estamos beneficiando”, expresó Servín.
De cara al futuro, el emprendedor proyecta expandir su red a más comunidades de San Pedro, sumar nuevos aliados comerciales y seguir ampliando la cadena de valor.
El caso de Prolegis Contieng refleja cómo el programa Hambre Cero está dinamizando la economía rural, fortaleciendo emprendimientos locales y generando ingresos sostenibles para pequeños productores, destacaron desde el Ministerio de Industria y Comercio (MIC).