El lote incluye dos fusiles AK 47, otros dos de menor calibre y escopetas, además de balas que pertenecen al arsenal de la armería instalada en el reclusorio.
El rescate de dicho armamento fue determinante para descomprimir completamente cualquier posibilidad de los reos puedan munirse de armas que podrían haber sido elementos a utilizarse para el motín que no llegó a explotar.
El tenso episodio, además de llevar al sitio un conflicto de mediana intensidad, sirvió para realizar ajustes en el sistema de seguridad que ya estaba bajo lupa, por el volumen de reos que se hallan internados en la cárcel mayor.
Otro de los elementos que saltó al tapete, es la necesidad de aumentar el nivel de control cruzado entre funcionarios del reclusorio, que ya tuvo en estos días un resultado objetivo.
Y es el relacionado a la detección de un guardiacárcel, identificado como Nicolás Ovelar Toledo (46), quien fue pillado al momento de intentar meter al penal marihuana y bebidas alcohólicas. El mismo fue detenido y puesto a disposición del Ministerio Público.
Desde el ministerio de Justicia y el Ministerio del Interior, anunciaron la puesta en marcha de trabajos conjuntos que se aplicarán en torno a las cárceles del país.