María Esther Roa, miembro del grupo de ciudadanos que lideraron los escraches contra Óscar González Daher, advirtió que la presión ciudadana en contra de los corruptos en el Congreso continuará y será utilizada como herramienta para depurar.
Anunció que solicitarán la pérdida de investidura de aquellas personas cuyos casos ameriten y quienes tengan causas penales recibirán escraches masivos para ser forzados a renunciar. “Esto no para, esto no termina hoy”, aseguró.
Asimismo, adelantó que la intervención ciudadana continuará incluso dentro del Poder Judicial, para ser contralores y asegurarse de que todos los procesados reciban la condena que se merecen. “El control va a ser excesivamente riguroso, sobre todo en torno a casos emblemáticos como los de Óscar González Daher y Díaz Verón”, agregó.
Hoy volverán a reunirse en Luque a fin de celebrar la renuncia de González Daher como consecuencia de la presión ciudadana y, además, van a "sortear" para definir quién será el próximo escrachado.
En otro momento, opinó que, antes que su renuncia sea aceptada, prefieren que el senador procesado sea expulsado del Congreso Nacional, a fin de sentar un precedente más en su expediente.
Roa señaló también que se reunirán con Silvio Ovelar para confirmar si Óscar González Daher realmente presentó su renuncia o saber en qué momento lo hará.