El profesional en leyes dijo que se investigó incorrectamente desde el principio, ya que solo se indagó sobre la muerte de los policías y no de los campesinos. Expuso que errores como este son muy serios y permitieron anular la sentencia.
Bogarín representa a 10 de los 11 condenados y sostuvo que aún no se habla sobre pedir un resarcimiento por los años que pasaron encerrados en cárceles injustamente.
“Hay una deficiencia en el argumento del Tribunal que los condenó. Se basaron en evidencias circunstanciales que no son suficientes para condenar a nadie. Hubo deficiencias en la investigación y en los órganos jurisdiccionales”, criticó.
Sostuvo que ni la investigación de la Fiscalía ni la actuación del tribunal que condenó a los labriegos “llegó a aproximarnos a la idea de lo que sucedió. Estamos hablando de impunidad, pero esta decisión es un acto de justicia para estas personas condenadas”.
Resaltó que con el tiempo que transcurrió ya es difícil descubrir la verdad histórica de aquella matanza entre campesinos y policías. “No vamos a poder responder lo que todos se preguntan: ¿Qué pasó en Curuguaty?”.