Durante la madrugada, el estado del paciente se agravó, presentando un incremento en la dificultad respiratoria, con una frecuencia superior a 60 respiraciones por minuto. Ante esta situación, el equipo médico procedió a la intubación orotraqueal para asistir su respiración.
Posteriormente, el menor sufrió un paro cardiorrespiratorio, por lo que se iniciaron maniobras de reanimación durante aproximadamente 40 minutos. Pese a los esfuerzos del personal de salud, el paciente no respondió a las intervenciones.
El informe médico determinó como causa de muerte una insuficiencia respiratoria aguda.
Mientras tanto, los familiares del menor manifestaron dudas sobre la atención recibida y plantearon la posibilidad de una negligencia médica, por lo que se espera la intervención de las autoridades competentes para esclarecer las circunstancias del caso.