Los agentes acudieron a la aldea denominada Puerto Flores y, luego de una búsqueda insistente, finalmente descartaron la presencia de restos humanos
Para el rastrillaje se convocó a la Prefectura Naval y al Ministerio Público. Desafortunadamente, se trató de una falsa alarma.
El 9 de mayo pasado, la escribana Carmen Ruiz Díaz estacionó su auto al lado de la baranda de un puente del río Monday, desde donde supuestamente se arrojó con sus hijos de 3 y 5 años, en medio de un conflicto familiar con su suegra.
El cuerpo de la adulta fue hallado el 11 de mayo en el río Paraná, el de su hijo el 12 en el mismo lugar, pero el de la niña, desafortunadamente sigue con paradero desconocido. Familiares esperan con angustia el hallazgo de la pequeña Isabela, para, de alguna forma, darle un cierre a un capítulo de mucho dolor.