Entre enero y el 16 de julio de 2025, también se registraron 38 casos de tentativa de feminicidio y dos intentos de homicidio, indicó el Ministerio Público.
Respecto al vínculo entre agresores y víctimas, nueve eran parejas de las mujeres asesinadas. Además, entre los imputados figuran un excuñado, un padrastro, un yerno, una expareja y una persona ajena a la familia.
Las 14 víctimas eran todas paraguayas, y 11 de ellas eran madres. En seis casos hubo ensañamiento extremo, incluyendo un caso en el que la mujer fue descuartizada y decapitada, y otro en que fue golpeada y quemada por el agresor.
De los responsables, 10 están imputados, dos se suicidaron y uno está prófugo con orden de detención vigente. Entre ellos, uno contaba con una medida judicial de restricción de acercamiento, otro es un agente policial y también hay un exconvicto.
Entre enero y junio, la fiscalía registró 19.399 víctimas de violencia familiar, y se estima que en julio esa cifra superará las 20.000 víctimas atendidas.
El fin de semana pasado ocurrió uno de los crímenes más graves, cuando un hombre asesinó a su pareja, a la hijastra y a la abuela en Capiatá, departamento Central.
El Ministerio Público resaltó que la violencia contra las mujeres constituye una violación a los derechos humanos, considerando delitos las acciones sistemáticas que pueden causar daño psicológico, físico o sexual, así como amenazas, coacción o privación de libertad.