Al ingresar al país las pertenencias de la joven fueron examinadas a través del sistema de escáner, acción que sirvió para una profunda observación que detalló la existencia de algún tipo de sustancia ilícita en el interior.
Posterior a la detención, la fiscal Lorena Ledesma ordenó el registro de las maletas, 6 paquetes con forma cilíndrica que contenían una sustancia amarillenta y pastosa. El examen de los reactivos determinó que correspondía a metanfetaminas. Este componente debía ser destinado a la producción de éxtasis por medio de procesos químicos-laboratoriales.
Se presume que la traficante se estaba iniciando como mula de la organización criminal que la había contratado para el traslado de la droga. La joven se comunicaba solamente a través del idioma francés.
En lo que respecta al peso fueron incautados unos 14 kilos 971 gramos de la sustancia.