En total, fueron sacadas de circulación unas 171 toneladas de marihuana destinadas principalmente al mercado brasileño, donde la producción habría generado USD 25,6 millones de dólares a las organizaciones criminales.
El operativo contra las estructuras dedicadas al narcotráfico en el norte del país estuvo a cargo de agentes especiales del Departamento Regional N° 1 de la Secretaría Nacional Antidrogas, con apoyo de miembros de las Fuerzas Especiales, en coordinación del fiscal Celso Morales.
Los campamentos clandestinos eran utilizados como refugios, bases logísticas y centros de acopio.
Mediante los trabajos previos de inteligencia e incursiones de campo, permitieron la detección de un complejo mecanizado de producción de marihuana compuesto por 15 parcelas interconectadas, que abarcaban una superficie cercana a las 60 hectáreas.
Esta intervención constituye un golpe contundente a las estructuras dedicadas al narcotráfico en la frontera, debilitando su capacidad de producción y afectando significativamente sus finanzas, agrega la Senad.
Fuente: Agencia IP