Tras un par de meses de resistencia, Óscar González Daher no tuvo otra opción que presentar su renuncia como senador de la República. La comunicación oficial fue realizada por el senador Juan Darío Monges.
La fuerte presión ciudadana, sumada a nuevas investigaciones del Ministerio Público, hacía inminente que el parlamentario enfrente otra vez un proceso de pérdida de investidura.
Con esta decisión, González Daher evita que sea nuevamente destituido del Congreso, tal como ocurriera en el periodo legislativo anterior, cuando el congresista se convirtió en el primero en ser expulsado durante la era democrática.
Las manifestaciones diarias frente a la casa del político luqueño hicieron que sus colegas le retiren su apoyo, incluso, hasta sus compañeros integrantes de la bancada de Honor Colorado.
El parlamentario del movimiento Honor Colorado, Javier Zacarías Irún, anunció horas antes a través de su cuenta de Twitter, sobre la renuncia de su correligionario e indicó que todos sus otros colegas involucrados en casos de corrupción deben de dar un paso al costado.
Un grupo de personas también se llegó a manifestar frente a la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay, solicitando ayuda internacional para colaborar con las investigaciones en torno al cuestionado González Daher.
El parlamentario luqueño se vio involucrado en el caso de la inmobiliaria Príncipe di Savoia SA, investigada por enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y evasión de impuestos.
Así también, tiene cuentas pendientes con la Justicia luego de que saliera a la luz una serie de audios filtrados que revelaron cómo operaba desde el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), ente que presidía.