Familiares de Adriana Ortiz Carvalho, de 30 años, reconocieron en la tarde del martes el cuerpo de la mujer hallada muerta el pasado 19 de mayo en una zona de monte ubicada a orillas del río São João Mirim, en la ciudad brasileña de Ponta Porã.
El reconocimiento fue realizado por el padre de la víctima en el Instituto Médico Legal (IML). Según los datos obtenidos, Adriana se encontraba desaparecida desde hacía varios días y deja dos hijos.
La mujer residía en vida en el barrio Guaraní de Pedro Juan Caballero y su muerte generó conmoción tanto en la frontera como entre sus familiares y allegados.
De acuerdo con el informe preliminar de la pericia forense, la principal causa de muerte fue un traumatismo craneal. Además, el cuerpo presentaba múltiples signos de violencia, entre ellos cortes en la región del rostro y quemaduras parciales, elementos que refuerzan la hipótesis de un homicidio.
El hallazgo del cadáver movilizó en su momento a efectivos de la Policía Militar, Policía Civil y personal de criminalística de Brasil, quienes realizaron los trabajos de levantamiento de evidencias en el lugar.