Mientras las cámaras enfocaban el emocionante empate entre Japón y Países Bajos, hubo un gesto que volvió a conquistar a millones fuera de la cancha.
Los aficionados y jugadores japoneses dejaron el vestuario completamente limpio y ordenado tras el encuentro, demostrando una vez más que el respeto, la disciplina y la educación también forman parte del juego. No es la primera vez que Japón sorprende al mundo con este tipo de acciones, pero sí una nueva muestra de que los grandes valores no se reflejan únicamente en el marcador.El fútbol pasa, pero los buenos ejemplos quedan para siempre.
Fuente: scoop.ec