Con gran impotencia y sin fuerzas para expresar su pesar, la madre del adolescente de 14 años que fue abusado por el cura encarnaceno Félix Gamarra Miranda se mostró indignada por la mínima condena dictada por el Tribunal de Sentencia.
Con la voz quebrada, entre lágrimas y un amargo sabor de injusticia, la mujer anunció que enviará una carta al papa Francisco para que la ayude a conseguir una justa sentencia.
En la carta, la madre de la víctima detalla al Sumo Pontífice las circunstancias en que acudió al cura párroco y cómo le confió la vida de su hijo para ser su guía.
Fueron pocas las palabras que logró hilar en escasos minutos, antes de que el desgarrador dolor que sentía la dejara sin aliento para seguir con la entrevista.
“Es indignante que un chico tenga que ir a confesar públicamente y la injusticia sea tan grande”, alcanzó a expresar.
El sacerdote Félix Gamarra Miranda, cura párroco de la parroquia San José Obrero de Encarnación, fue hallado culpable el pasado martes de un caso de abuso sexual a un adolescente de 14 años. Sin embargo, no irá a la cárcel.
El Tribunal de Sentencia dictó la pena de dos años con suspensión a prueba de la ejecución de la condena, pese a que el Ministerio Público había solicitado seis años de cárcel.
Su pena se redujo a una donación de G. 5 millones, que debe ir destinada al Hospital Regional de Itapúa.
Apenas se hizo pública la condena, el director del centro asistencial, Juan Martínez, manifestó su desacuerdo y señaló que no recibirá el dinero.
Criticó el proceder del Tribunal, alegando que con este tipo de sanción, para nada ejemplificadora, prácticamente se facilita a los abusadores seguir cometiendo el hecho sin temor a la Justicia.
La causa contra el sacerdote había comenzado en el 2016, con la denuncia presentada por el religioso Nelson Acosta, del Arzobispado de Asunción, a pedido de la Diócesis de la ciudad de Encarnación.