Según un informe presentado por el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), tras la visita hecha al penal entre el 29 y 30 de junio del año pasado, se logró constatar una serie de irregularidades y las condiciones de vida de las personas privadas de su libertad.
En esa ocasión ya se documentaron las falencias en el área de alimentación, siendo una de las críticas que los reos se vieran obligados a autogestionarse para elaborar sus alimentos.
“Se recibieron muchas quejas relacionadas a la calidad de la comida suministrada por el penal. Refieren que es de mala calidad, posee mucha grasa, casi nada de carne, y olores que indicarían un mal estado de los insumos utilizados para su elaboración”, refiere parte del informe del MNP.
La queja principal es la comida escasa y de mala calidad. El reporte refiere que los castigos por reclamar incluyen el calabozo o, en ocasiones, los golpes por parte de los guardiacárceles.
Los internos denunciaron, además, que al ingresar a la penitenciaría los guardias los agreden.
Un total de 147 reclusos se amotinaron alrededor de las 22.00 de este domingo, exigiendo una respuesta ante las irregularidades que deben pasar dentro del penal, entre ellas la alimentación precaria que reciben.
Con relación al pabellón C Alta del penal, donde se originaron los disturbios, el informe indica que dicho sector fue remodelado, y no presentaba hacinamiento en el momento de la verificación.
“Las celdas tienen cierre automático. Los baños funcionan y la iluminación del pabellón es buena. Los colchones son nuevos”, especifica el documento.
En la Penitenciaría Regional de Misiones, ocho de cada 10 presos no tienen condena.
Según los últimos datos recolectados por el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, 9.500 personas se encuentran recluidas sin sentencia en todo el país (77% del total de la población penitenciaria).
Paraguay es el cuarto país del mundo con la mayor cantidad de personas privadas de su libertad sin condena, en un ranking que lidera Libia.