“Este carrito se suma al repudio en contra del diputado José María Ibáñez. Persona no grata”, reza el cartel en un móvil en que se prepara el tradicional asadito y embutidos en las calles. Así, desde la logia masónica y socios del Centenario hasta humildes trabajadores levantan su voz de protesta en contra de la corrupción estatal y el apañamiento existente por parte de las instituciones que deberían ser contraloras.
José María Ibáñez (ANR, Añetete) fue acusado por estafa, reproducción de documentos no auténticos y cobro indebido de honorarios, debido al caso conocido como “caseros de oro”. El escándalo se produjo en 2013 luego de una serie de investigaciones periodísticas que sacaron a luz que Ibáñez había hecho figurar como funcionarios del Congreso a los cuidadores de su quinta, a quienes de esta manera pagaba con dinero público.
El propio Ibáñez reconoció que estuvo robando al Estado paraguayo mensualmente y que llegó a la suma de G. 30 millones. Lo más curioso es que el diputado nacional nunca hizo llegar a sus caseros el monto total que cobraba a nombre de ellos.
Recientemente, tras años de trabas, la justicia decidió limpiar su legajo con la suspensión del procedimiento, sin culparlo de nada y solo aplicándole la sanción de donar un generador.
La esperanza de la ciudadanía entonces se enfocó en que el Congreso Nacional hiciera justicia al sacarle la investidura, puesto que fue reelegido para este nuevo periodo gubernamental gracias a la listas "sábana". Sin embargo, sus colegas una vez más lo apañaron y con las abstenciones y la ley del autoblindaje lograron mantenerlo como “honorable diputado”.
Ahora, las organizaciones sociales están expresando su repudio contra Ibáñez y todos sus cómplices, a solo un mes del juramento del nuevo Congreso. A este rechazo se sumaron socios del Club Centenario y la Logia Simbólica del Paraguay (masones), que pidieron su expulsión.
Además, los shoppings Mariscal López y Mariano, los restaurantes La Tarantella e Il Bambú, universitarios que convocan a marchas, exalumnos de instituciones educativas como el Colegio Internacional, el Colegio Cristo Rey y el Colegio Salesianito.
Esta lista se va haciendo más larga con el correr de los días y las formas de manifestarse van resultando cada vez más creativas, como el joven que subió al tanque de agua en Presidente Franco vestido de payaso con una bandera de Paraguay a cuestas y otra en la que pedía que se todos los corruptos queden afuera.