El caso tomó estado público luego que la menor fuera llevada por la madre hasta el área de Urgencia Pediátrica del Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, en el Departamento de Amambay, donde los médicos constataron múltiples lesiones en varias partes del cuerpo.
La pediatra de guardia activó el protocolo para este caso, denunciando posteriormente a la Policía Nacional, que a su vez dio participación a la Defensoría Pública y a la Fiscalía de turno.
La mamá de la víctima contó a los intervinientes que había dejado a su hija al cuidado de su pareja de 23 años, mientras ella trabaja en una peluquería y que los familiares del presunto padrastro le avisaron a ella que su pequeña presentaba varias lesiones.
Ya al volver a su vivienda, la propia niña le manifestó que había sido golpeada por su padrastro desde que ella salió trabajar.
Fue el médico forense Marco Prieto quien en su informe señaló que la niña presentaba hematomas y escoriaciones en varias partes del cuerpo y principalmente en la región del glúteo, el tórax anterior y el brazo derecho.
La fiscala María Mirtha Martínez y la defensora de la Niñez y Adolescencia Carolina Fernández intervinieron en el hecho.
El joven padrastro ya se encuentra detenido, fue imputado y el Ministerio Público pidió su presión preventiva.
Según los datos recabados, la niña vive bajo la tutela de la abuela materna en Ponta Porã, ciudad brasileña fronteriza con Pedro Juan Caballero.
El sábado pasado, la madre fue a recoger a su hija para pasar el fin de semana en el lado Paraguayo, en la vivienda de la madre del padrastro y los golpes habían ocurrido el sábado pasado mientras se ausentaba la madre por cuestiones de trabajo.
Los nombres de la niña, la madre y el padrastro se omiten en cumplimiento del artículo 29 del Código de la Niñez y Adolescencia, que prohíbe la publicación de datos que permitan identificar a los niños en situación de vulnerabilidad.