lunes, 19 de noviembre de 2018
Mundo

Sao Paulo: cae carga récord de cigarrillos paraguayos

Autoridades brasileñas decomisaron un cargamento de cigarrillos de contrabando provenientes de Paraguay. Se trata de 1.400 cajas incautadas en Sao Paulo, donde el volumen es considerado récord.

El cargamento con 700 mil paquetes de cigarrillos fue incautado sobre la Ruta Régis Bittencourt (BR-116), en Registro, interior de São Paulo, el pasado lunes, según informa el portal Globo.com. Se trata del cargamento de contrabando más voluminoso de esta naturaleza confiscado en los últimos dos años en la región, informó la Policía Rodoviária Federal.

Las autoridades paulistas estiman que el producto sería comercializado por cerca de 2,45 millones de reales.

El camión que transportaba el contrabando tenía placas de Jaboatão dos Guararapes, en Pernambuco, mientras que el semirremolque tenía chapa de Curitiba, Paraná.

El conductor manifestó que la carga se dirigía a Sao Paulo. Dentro del camión encontraron muebles y electrodomésticos con los que se intentaba camuflar el contrabando, pero el 95% de las cajas contenían cigarrillos de producción paraguaya.

Los cigarrillos fueron cargados en Cascavel, en Paraná, y serían entregados en la capital paulista, según el conductor, cuya identidad no es citada.

Según estimaciones, el 48% del contrabando que ingresa al Brasil desde nuestro país corresponde al comercio ilegal de cigarrillos, que causa a la economía brasileña pérdidas por 146,3 millones de reales al año (unos 36,5 millones de dólares).

Gran parte del cigarrillo que circula a través del contrabando a nivel regional es producido por la tabacalera del grupo empresarial del expresidente Horacio Cartes, según sospechas que incluso desataron una investigación por parte las autoridades de los Estados Unidos.

En 2017, Jason Carpenter, uno de los infiltrados del Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) dentro del Grupo Cartes, declaró en una Corte Distrital de Carolina del Norte que Tabacalera del Este SA (Tabesa) estuvo también en la mira por el Buró de Investigaciones (FBI) y la DEA (agencia antidrogas) de los EE.UU. por narcotráfico, lavado de dinero y contrabando.