miťrcoles, 23 de enero de 2019
Mundo

Bolsonaro empieza a gobernar y afianza

BRASILIA. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, puso el miércoles manos a la obra para implementar su programa conservador y de realineamiento con los Estados Unidos de Donald Trump.

El nuevo canciller, Ernesto Ara√ļjo, explic√≥ tras reunirse con el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, que las dos mayores econom√≠as del hemisferio trabajan ‚Äúpor un orden internacional diferente‚ÄĚ.

Y explic√≥ que Brasil ‚Äúse est√° realineando consigo mismo, con sus propios ideales‚ÄĚ, rompiendo con d√©cadas de b√ļsqueda de equidistancia de las grandes potencias y de refuerzo de las relaciones Sur-Sur.

En el plano interno, el nuevo gobierno decidió entregar la demarcación de las tierras indígenas al Ministerio de Agricultura, representante de los intereses del pujante sector del agronegocio, uno de los principales aliados del presidente de ultraderecha.

El cambio, que deja sin la atribuci√≥n a la FUNAI (Fundaci√≥n Nacional del Indio), desat√≥ las cr√≠ticas de los opositores del exmilitar -conocido por sus enfrentamientos con el sector ambientalista o de trabajadores sin tierra y era uno de los asuntos m√°s comentados en el Twitter brasile√Īo.

‚ÄúTen√≠amos en nuestro plan de gobierno colocar dentro de la cartera de Agricultura todo lo que, de una u otra manera, gira en torno al agronegocio, que es el gran punto de sustento de la econom√≠a brasile√Īa‚ÄĚ, afirm√≥ el ministro jefe de la Casa Civil (jefe de Gobierno), Onyx Lorenzoni.

TONO MESI√ĀNICO Bolsonaro despej√≥ cualquier posible duda sobre su voluntad de cumplir con sus promesas de campa√Īa, recordando en Twitter el rumbo que pretende dar a un mandato que debe extenderse hasta el 31 de diciembre de 2022.

‚ÄúNuestro discurso de asunci√≥n, que es nuestro eje de gobierno‚ÄĚ, escribi√≥ la ma√Īana del mi√©rcoles, junto a un video de su intervenci√≥n la v√≠spera frente al Palacio de Planalto, donde dijo que el 1 de enero de 2019 ser√≠a recordado como ‚Äúel d√≠a en que el pueblo empez√≥ a liberarse del socialismo, de la inversi√≥n de valores, del gigantismo estatal y de lo pol√≠ticamente correcto‚ÄĚ.

Volvi√≥ a publicar adem√°s un comentario en el que se dice determinado a extirpar ‚Äúla basura marxista‚ÄĚ del sistema educativo. Onyx Lorenzoni ve en la llegada al poder de Bolsonaro, cuyo segundo nombre es Messias, un designio divino.

‚ÄúMuchos son llamados, son elegidos. Y Jair Messias Bolsonaro fue llamado por Dios y elegido por el pueblo brasile√Īo‚ÄĚ, afirm√≥ al asumir formalmente su cargo.

Los mercados, que apoyaron a Bolsonaro durante la campa√Īa, reaccionaron con prudencia a los primeros discursos, esperando definiciones sobre los compromisos del ministro de Econom√≠a, Paulo Guedes, de proceder a ajustes y privatizaciones para sanear las cuentas p√ļblicas.

La principal expectativa remite a la reforma del régimen de jubilaciones, sobre la cual nadie ha dicho por el momento una palabra.

La Bolsa de Sao Paulo oper√≥ durante la ma√Īana en leve baja, pero despu√©s del mediod√≠a invirti√≥ la tendencia y ganaba 0,63%. El real se reforz√≥ frente al d√≥lar, que se cotizaba a 3,853 reales, frente a 3,877 al cierre del viernes.

En su primera medida como presidente, Bolsonaro decretó el martes subir el salario mínimo a 998 reales (262 dólares), levemente por debajo de los 1.006 reales proyectados por el gobierno del presidente saliente, Michel Temer.

Una agenda de acción divulgada la semana pasada por Lorenzoni fija cuatro etapas a 10, 30, 60 y 90 días para la identificación y el encaminamiento de propuestas prioritarias, así como para la eventual revocación de decretos y leyes existentes.

La agenda establece además reglas de conducta y prohíbe contratar familiares cercanos, para evitar que las sospechas de corruptelas y nepotismo que arruinaron la imagen de muchos políticos se propaguen.

La lucha contra la corrupción y contra la criminalidad estarán en el centro de las preocupaciones del gobierno, afirmó el nuevo ministro de Justicia, el juez Sergio Moro, un emblema de la Operación Lava Jato, que llevó a la cárcel a decenas de políticos, incluyendo al expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva.

Numerosos analistas destacaron el mi√©rcoles el tenor electoral de los primeros discursos. Para el columnista Igor Glelow, del Folha de Sao Paulo, ‚Äúlos discursos de Bolsonaro son una colecci√≥n de tuits sazonados con mesianismo‚ÄĚ.

Cristian Klein, de Valor, resalt√≥ que palabras como ‚Äúdesigualdad‚ÄĚ, ‚Äúhambre‚ÄĚ o ‚Äúdesarrollo‚ÄĚ desaparecieron de los discursos de investidura, en tanto que abundaron las menciones a Dios y las denuncias a la ‚Äúideologizaci√≥n‚ÄĚ de la vida social.