A las 09:00 se inició el cierre y lo realizan miembros de la Asociación de Camioneros y Asociación de Taxistas. Son los mismos que la semana pasada habían realizado el bloqueo en la misma ruta, pero a cinco kilómetros del centro urbano de la capital del primer departamento.
Ahora lo hacen a unos cuatro kilómetros, cerca del aeropuerto local. Esta nueva jornada de presión por la suba de los combustibles genera inconvenientes y ralentiza el tránsito.
Según establecieron los líderes, cada hora dejan pasar vehículos livianos, mientras que las motocicletas lo hacen en forma continua.Los manifestantes endurecen sus posturas y aseguran que sin decreto no van a salir de la ruta y sin algún documento donde se garantice el plan del Gobierno “no nos movemos”, comentó Lino Ayala, del gremio de taxistas.