Por lo que llaman un “atentando a la ciudadanía”, la Asociación de Exalumnos del Colegio Internacional (Aseci) promueve a través de una nota expulsar de dicha agrupación a los exalumnos que con sus votos encubrieron al diputado José María Ibáñez, ladrón confeso de dinero público, en el escándalo “caseros de oro”. Se refieren a Hugo Ramírez (promoción 1993) y al Dr. Raúl Latorre (promoción 2001), legisladores que se encuentran entre los 48 que ayer evitaron la pérdida de investidura de Ibáñez. En el pedido de expulsión también se incluye a Lorena Plabst, esposa del legislador.

En una nota dirigida al titular de la Asociación, Cristian Molina, exigen que se denuncie el encubrimiento del cual fueron parte los exalumnos y diputados de la nación. Además que “considere en primer término la expulsión, y en segundo la prohibición a entrar o participar de cualquier evento de la Aseci, por el periodo de 5 años, a los exalumnos Hugo Ramírez, Raúl Latorre y Lorena Plabst”.
Piden además que se “inste a los exalumnos dueños o accionistas de empresas, que ocupan cargos de toma de decisiones, que evalúen tomar medidas similares hacia estas personas que ensucian el nombre de nuestro querido Colegio Internacional y nuestra asociación”, señala el escrito.
Ramírez, Latorre y Plabst suelen participar de eventos deportivos y sociales que se hacen varias veces al año en el marco de dicha asociación, según información.
Una medida similar encaran socios del Club Centenario, quienes también están juntando firmas para solicitar a la directiva de la entidad que el diputado José María Ibáñez sea expulsado.
De esta manera, empiezan las sanciones morales para estos parlamentarios, que apenas inician su periodo legislativo. Se ha visto en casos similares que este tipo de medidas que ejerce la sociedad generan un efecto dominó en repudio a este tipo de actos.
En el caso de José María Ibáñez, días atrás un conocido restaurante -La Tarantella- se pronunció repudiando la permanencia de éste en el parlamento, por lo que anunciaron que lo declaraban persona no grata y se reservaban el derecho de admisión a dicho local. Ya unos años atrás, Ibáñez había sido echado de una churrasquería, donde lo abuchearon por su involucramiento en actos de corrupción.