El juez Humberto Otazú insistió en que tanto el exsenador Óscar González Daher como su hijo Óscar Rubén González Chaves están imputados por lavado de dinero, declaración falsa y enriquecimiento ilícito; por ende, como algunos de estos hechos punibles son considerados crímenes, no permiten medidas alternativas a la prisión.
Otazú añadió que en el caso de enriquecimiento existe una expectativa de pena de hasta 10 años de cárcel.
Por estos motivos existe un peligro de fuga, así como posibilidad de obstrucción a la investigación fiscal. En ese marco, el Ministerio Público había solicitado al magistrado que ambos procesados sigan en la cárcel.
Entretanto, la defensora de ambos, Cecilia Pérez, se basó en supuestos “errores” en el informe de la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) para pedir que la medida sea revisada, pero la Fiscalía sostuvo que no es la instancia correspondiente para este tipo de análisis, puesto que todavía se encuentra investigando el caso.
A su vez, los integrantes de la “comisión escrache” que se encontraban manifestándose en el Palacio de Justicia festejaron la resolución del juez de que los dos investigados continúen en prisión. Además, gritaron “peluquín a Tacumbú”.