El incidente ocurrió en el barrio General Díaz, específicamente en la intersección de las calles Elisa Alicia Lynch y Carlos Antonio López, donde el trabajador manipulaba cables de media altura. En un momento dado, recibió una descarga eléctrica que lo dejó semiinconsciente, atrapado en la parte superior de la escalera y en una situación de inminente peligro.
Ante la desesperación de los testigos y mientras se aguardaba la llegada de los bomberos, el riesgo de que el operario cayera al vacío o sufriera una segunda descarga era elevado. Fue entonces cuando Miguel Villagra, propietario de la empresa Pax Amambay, protagonizó un acto de valentía, al subir por la escalera para sostener al trabajador y evitar que su estado se agravara.
A pesar del peligro latente por la presencia de energía eléctrica, Villagra logró estabilizar al funcionario hasta la llegada de efectivos de la Policía Nacional, con quienes se coordinaron las maniobras para descenderlo de manera segura.
Una vez en tierra, el trabajador fue trasladado de urgencia al Hospital Regional del IPS, donde quedó internado bajo observación médica. Su pronóstico es reservado, destacándose que la rápida y decidida intervención del civil fue clave para evitar una tragedia.