Rescatar a Pedro Juan de las garras del crimen organizado

El Departamento de Estado norteamericano ha venido señalando a Pedro Juan Caballero como lugar de tránsito de la cocaína proveniente de Bolivia, Colombia y Perú hacia mercados de Europa y mismo Estados Unidos. Esa situación ha ido variando y el Amambay se ha convertido en lugar de producción de estupefacientes, tanto de marihuana como de cocaína. Paralelamente, la violencia que genera ese sucio ne
Rescatar a Pedro Juan de las garras del crimen organizado

Desde hace muchos aos, el Departamento de Estado norteamericano ha venido sealando a Pedro Juan Caballero como lugar de trnsito de la cocana proveniente de Bolivia, Colombia y Per hacia los mercados de Europa y mismo los Estados Unidos. Esa situacin ha ido variando y el Amambay se ha convertido en lugar de produccin de estupefacientes, encontrndose all tanto cultivos de marihuana como laboratorios para la preparacin de la cocana. Paralelamente, la violencia que genera ese sucio negocio tambin ha ido en aumento, en forma de terribles enfrentamientos entre bandas rivales y hasta masacres con altos saldos de vidas humanas.

Los ltimos asesinatos vuelven a confirmar lo que la opinin pblica ya sabe de sobra, es decir, que el noreste de la Regin Oriental est infestado por grupos mafiosos que se disputan el territorio a sangre y fuego, sobre todo en Pedro Juan Caballero y en Capitn Bado. La Polica Nacional no puede "o no quiere" impedir tal carnicera, porque los agentes all destinados estn corrompidos hasta los tutanos, tanto que hace dos aos desaparecieron de la propia sede de su jefatura pedrojuanina nada menos que 252 kilos de cocana. El autor del robo an est prfugo, pero no as los concejales departamentales Csar Quevedo "liberal" y Jos Mara Bogado "colorado", que habran recogido de una avioneta la carga incautada en su momento.

Este ltimo dato indica la influencia local de la narcopoltica, ya puesta de manifiesto en 2014 por la senatorial Comisin de Lucha contra el Narcotrfico al denunciar, fundada en datos de la Senad, que los colorados Rubn Snchez (exdiputado suplente), Marcial Lezcano (exdiputado), Cirila Cubas de Villaalta (exparlasuriana), casualmente todos del Amambay, y Bernardo Villalba (exjuez en Pedro Juan Caballero, exdiputado, hoy senador suplente), de Concepcin, estaban ligados al narcotrfico. El exsenador y hoy diputado liberal Roberto Acevedo haba acusado antes a su correligionario Pedro Gonzlez (exgobernador) "fotografiado en 2006 en la estancia del capomafioso Jarvis Chimenes Pavo" de haber pedido en 2013 a la Polica Nacional la liberacin de un detenido con 1.500 kilos de marihuana.

Con semejante "pedigree" de los mencionados legisladores, exlegisladores y autoridades del Amambay, no es de extraar que su capital y otras localidades del departamento sufran los violentos embates del crimen organizado.

El propio Acevedo fue herido en 2010 en un atentado en el que falleci su chofer y cuya autora atribuy a la mafia, al igual que el cometido hace dos aos contra una emisora de su propiedad, en represalia, segn l, por las declaraciones difundidas tras el asesinato del conocido narcoempresario local Jorge Rafaat, presunto autor de la muerte de un hijo del viejo "padrino" Fahd Yamil. En el espectacular ataque contra quien apareca como prestigioso "comerciante", nacionalizado paraguayo, se emple incluso una ametralladora antiarea montada en un vehculo, lo que sugiere que en Pedro Juan Caballero el crimen organizado puede tener arsenales para lanzar operativos de gran porte, sin que los organismos de seguridad se den por enterados, en el mejor de los casos. Esa guerra lleg incluso a extenderse a Asuncin, como lo demuestran los atentados mortales contra allegados al citado narcotraficante, acaecidos en octubre de 2017 y en enero de este ao.

Si el crimen organizado dirime sus conflictos internos a balazos en las calles y a plena luz del da es porque confa en que sus sicarios quedarn impunes gracias a la influencia del dinero sucio. Esa influencia llega a los uniformados, a los fiscales y a los jueces, lo que no debe sorprender si la mafia se ha instalado en los Poderes del Estado, como admiti alguna vez el hoy vicepresidente de la Repblica, Hugo Velzquez.

Frente a este terrible panorama, puede afirmarse que si no existe la necesaria voluntad poltica de las altas autoridades nacionales, no ser nada fcil revertir una situacin trgica, que ya es de larga data y que en los ltimos tiempos no ha hecho ms que agravarse, incluso al costo de numerosas vidas.

Ya en 1991 el periodista Santiago Leguizamn fue brutalmente asesinado en Pedro Juan Caballero, por haber denunciado las actividades del crimen organizado en ese lugar. Los autores morales y materiales de su asesinato nunca fueron identificados porque, a todas luces, estaban protegidos por las altas esferas. Ms recientemente, tambin fue acribillado el periodista Pablo Medina, corresponsal de ABC Color en Curuguaty, localidad ubicada tambin en el noreste de nuestro pas, zona dominada por el narcotrfico.

Hay muchsimo poder y dinero en juego en el Amambay y regiones aledaas, por lo que no debe descartarse que en breve se produzca una guerra abierta, sin cuartel, entre las bandas mafiosas, con aun mayor saldo de muertos.

Como se ve, numerosas autoridades estn salpicadas por su presunta participacin en el narcotrfico o proteger ese horrendo negocio. Pedro Juan Caballero est asentada en una rica zona y cuenta con gente laboriosa, lo que, sin embargo, es ensombrecido por los criminales y sus repudiables actividades. El Gobierno del presidente Mario Abdo Bentez est golpeando a la mafia del narcotrfico en algunos puntos importantes, pero los afectados constituyen solo cabezas menores de la gigantesca hidra en que se ha convertido la actividad criminal en la "Terraza del pas" y sus alrededores. Est por verse si tiene el suficiente coraje "con la colaboracin de sus funcionarios, como el titular de la Senad, Arnaldo Giuzzio" para dar la estocada en el propio corazn del monstruo, con miras a devolver la tranquilidad a la zona. Los paraguayos y las paraguayas tienen la esperanza de que an se pueda evitar que el Paraguay caiga definitivamente en las garras del crimen organizado.

Fuente: Abc color