Tres años después, Wuhan pasa página del covid-19

"¡Ya no tenemos miedo!" afirmaban este lunes los habitantes de Wuhan, que recuperaron una vida completamente normal tres años después del inicio de un estricto y traumatizante confinamiento para luchar contra el covid-19.

Foto Portada:  GETTY IMAGES

Foto tomada a inicios de octubre en Wuhan, donde comenzó el brote del nuevo coronavirus.

 

Wuhan, en el centro-este de China, sufrió desde finales de 2019 la irrupción de un virus desconocido, que provocaba pulmonías en un número creciente de sus habitantes.

El virus puso a esta ciudad industrial de 11 millones de habitantes en el centro del interés mediático mundial.

Las autoridades de Wuhan decidieron el 23 de enero de 2020 confinar la ciudad, un mes y medio antes de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considerara el virus como una pandemia mundial que provocó millones de muertos en el mundo.

Tres años después, la vida volvió a la normalidad en la mayoría de países, incluido China, que anunció a principios de diciembre el final de la mayoría de sus restricciones sanitarias.

Este lunes prácticamente no había ningún signo de la ciudad fantasma en que se convirtió Wuhan en enero de 2020.

Pese a un viento glacial, sus habitantes aprovechaban las vacaciones del Año Nuevo chino para ir de compras en los mercados o para pasearse por la orilla del río Yangtsé.

Algunas personas mayores hacían estiramientos, mientras que otros ciudadanos de Wuhan hacían volar cometas.

Muchos de ellos también visitaban el templo de Guiyuan, uno de los edificios más conocidos de la ciudad y abierto, por primera vez en los últimos tres años, para las vacaciones del Año Nuevo chino.

 

 

– “Vida normal” –

“El nuevo año que ahora empieza será, sin duda, el mejor. ¡Ya no tenemos miedo del virus!”, asegura Yan Dongju, un agente de mantenimiento de unos 60 años, en declaraciones a la AFP.

Un poco más lejos, un joven repartidor en motocicleta de platos precocinados le da la razón.

“Todo el mundo recuperó una vida normal. Quedan con la familia, con sus amigos, salen para divertirse o viajar. Vuelven a sonreír”, explica Liang Feicheng.

“Ya no estamos preocupados e inquietos como entonces”, afirma este repartidor, que llevaba unas gafas y una mascarilla para protegerse del frío glacial.

El confinamiento en enero de 2020, anunciado en plena noche y aplicado pocas horas después, cogió por sorpresa a los habitantes de esta metrópolis china.

Cerraron los aeropuertos y las estaciones de trenes, así como las conexiones por carretera.

Wuhan quedó aislada del mundo durante 76 días, con sus habitantes encerrados en sus casas y los hospitales desbordados por la llegada de enfermos.

Pero el caos de hace tres años ya es cosa del pasado.

 

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