El operativo fue realizado por efectivos de la Dirección de Operaciones Urbanas de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), en coordinación del fiscal, Abog. Fernando Meyer.
Durante el allanamiento, los intervinientes constataron que en la empresa importadora de vehículos, adaptaban rodados para transportar drogas y armamento con destino a favelas de Río de Janeiro.
En el lugar, los agentes detectaron una pared falsa dentro de la oficina de la empresa, detrás de la cual se ocultaba parte del material ilícito.
La investigación apuntaba a dos figuras clave, identificadas como Víctor Manuel Greco Céspedes, quien sería dueño y financista de la empresa de fachada y Gustavo Alejandro González Díaz, alias “Chaco”, de 31 años, señalado como operador logístico.
Según las indagaciones, Greco delegaba en “Chaco” la modificación de automóviles y transportes de gran porte para poner en circulación cargas ilícitas consistentes en armas, municiones y drogas.
Se pudo establecer además que el operador viajaba frecuentemente a Bolivia para obtener armamento que ingresaba al país desarmado para dificultar su detección.
En cuanto a los elementos incautados se detallan preliminarmente municiones calibre .50; porciones de cocaína, marihuana tipo cera o hachís; componentes de fusiles automáticos y semiautomáticos, entre otras evidencimas.
Durante el allanamiento, los intervinientes constataron que en la empresa importadora de vehículos, adaptaban rodados para transportar drogas y armamento con destino a favelas de Río de Janeiro.
En el lugar, los agentes detectaron una pared falsa dentro de la oficina de la empresa, detrás de la cual se ocultaba parte del material ilícito.
La investigación apuntaba a dos figuras clave, identificadas como Víctor Manuel Greco Céspedes, identificado como dueño y financista de la empresa de fachada y Gustavo Alejandro González Díaz, alias “Chaco”, de 31 años, señalado como operador logístico.
Según las indagaciones, Greco delegaba en “Chaco” la modificación de automóviles y transportes de gran porte para poner en circulación cargas ilícitas consistentes en armas, municiones y drogas.
Se pudo establecer además que el operador viajaba frecuentemente a Bolivia para obtener armamento que ingresaba al país desarmado para dificultar su detección.
En cuanto a los elementos incautados aún en proceso de verificación técnica se detallan preliminarmente municiones calibre .50; porciones de cocaína, marihuana tipo cera o hachís; componentes de fusiles automáticos y semiautomáticos, entre otras evidencimas que siguen siendo levantadas desde el lugar.