Las expresiones del legislador afectan directamente el honor y la reputación de la mencionada agente fiscal y constituyen una abierta agresión, lo cual es inadmisible desde todo punto de vista, dice parte del comunicado.
Reconoce que la libertad de expresión es la piedra angular de la democracia, pero que esa libertad tiene ciertas limitaciones establecidas en la Constitución Nacional.
Si existen motivos que pongan en duda las actuaciones de los representantes del Ministerio Público en el desempeño de sus funciones, la Asociación de Agentes Fiscales insta a que se hagan denuncias responsables, utilizando los mecanismos y resortes legales existentes.
Las agresiones verbales no corresponden, más aún cuando los cuestionamientos provienen de autoridades.