El presidente Andrés Manuel López Obrador condenó el ataque inhumano y agregó que las autoridades federales lo investigarían como el producto de posible contubernio entre la Fiscalía de Veracruz, que abarca a Coatzacoalcos, y el crimen organizado. El ataque es el más reciente que golpea a Veracruz, una de las zonas más violentas del país por su ubicación geográfica en el Golfo de México, que los narcotraficantes usan con frecuencia para el trasiego de drogas a EEUU y es escenario de extorsiones y secuestros de migrantes.
Los agresores irrumpieron en el bar Caballo Blanco y abrieron fuego contra los asistentes para después provocar un incendio con bombas molotov. Otros dicen que rociaron gasolina para luego prender fuego. El gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, dijo que los indicios sobre este deplorable crimen señalan que uno de los autores materiales de la masacre ya fue detenido en julio, y liberado 48 horas después por la Fiscalía local, aunque la dependencia lo negó. AFP