Durante los primeros tres días, las labores se realizaron en las localidades conocidas como Ñe’ã y Alpasa, en una operación conjunta entre la Senad y la Policía Federal del Brasil, con apoyo del Comando de Operaciones de Defensa Interna de la Fuerza de Tarea Conjunta y el Ministerio Público, bajo un enfoque de responsabilidad compartida en la lucha contra el narcotráfico regional.
Para dimensionar el impacto de esta operación, la superficie destruida equivale a más de 120 estadios de fútbol reglamentarios, es decir, casi 900,000 metros cuadrados de terrenos que antes estaban al servicio del narcotráfico.
Los operativos continuarán en los próximos días dentro del departamento de Amambay, en el marco de una ofensiva sostenida y coordinada contra el crimen organizado.