La intervención fue ejecutada por agentes especiales de la SENAD con apoyo del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), helicópteros de la Policía Federal del Brasil y de la Fuerza Aérea Paraguaya.
Durante el operativo, los intervinientes localizaron una estructura de producción de marihuana que evidenciaba una importante inversión económica y un alto nivel de organización logística, muy diferente a los tradicionales cultivos clandestinos de la zona.
En el lugar fueron encontradas parcelas preparadas con maquinaria agrícola, sistemas de riego automatizado, un invernadero para plantines bajo modalidad hidropónica y campamentos equipados para sostener las actividades ilícitas. Según los agentes, los campamentos incluso disponían de conexión a internet mediante Wi-Fi, reflejando el nivel de infraestructura instalado por la organización criminal.
Por disposición del Ministerio Público, todos los cultivos, campamentos, instalaciones y materiales utilizados para la producción fueron destruidos, afectando significativamente la capacidad operativa de la estructura dedicada al cultivo de marihuana con destino, principalmente, al mercado brasileño.
Con este procedimiento, la Operación Nueva Alianza 56 acumula la erradicación de 96 hectáreas de cultivos de marihuana, la incautación y destrucción de más de 18 toneladas de marihuana lista para su distribución y el desmantelamiento de 44 campamentos utilizados por organizaciones criminales.
La operación continúa en su segunda semana de ejecución y forma parte del convenio de cooperación entre la SENAD y la Policía Federal del Brasil, con el objetivo de combatir el tráfico internacional de drogas y debilitar las estructuras criminales que operan en la zona de frontera.