Las llamas se iniciaron alrededor de las 3:30 en la cocina y de ahí se extendieron a una pieza contigua, donde habitualmente suelen dormir dos personas, pero en esta ocasión no se encontraba nadie, según manifestó Liz Rossana Galeano, habitante de la casa.
Galeano comentó que despertó debido a que los perros ladraban mucho e inmediatamente, también, olió humo. “Vi que había mucho humo, ‘parece que se prende fuego’, le dije a mi marido. Después, él fue a verificar y ya pidió auxilio porque se prendía la pieza. Fui y vi que se cayó el techo”, relató.
Rápidamente, las ocho personas que se encontraban en el domicilio reaccionaron e intentaron extinguir el fuego con baldes con agua, pero se vieron sobrepasadas. En ese intermedio solicitaron la presencia de los bomberos voluntarios, quienes en poco tiempo lograron controlar el siniestro.