La carga robada está valorada en algo más de 30 millones de dólares, señalaron fuentes de la Policía Civil del estado de Sao Paulo. El robo fue cometido en la tarde del jueves, cuando el grupo de sospechosos, equipados con fusiles de asalto y usando ropas y distintivos de la Policía Federal, llegaron en dos vehículos hasta un almacén del aeropuerto de Guarulhos, que es la mayor terminal aérea del país y una de las más importantes de Latinoamérica.
Acto seguido, los delincuentes anunciaron que se trataba de un robo, agarraron el oro, guardado en un furgón de valores blindado, y huyeron, manteniendo como rehenes a dos personas, uno de ellos el supervisor de logística de la terminal, según las autoridades.
Posteriormente, abandonaron los dos vehículos, que también estaban con distintivos de la Policía Federal, en otro punto de la región, unos doce kilómetros de distancia del aeropuerto de Guarulhos, donde también soltaron a los rehenes. El mencionado supervisor de logística declaró a las autoridades que los ladrones, antes del asalto, hicieron rehén a su familia en la víspera y le dijeron que solo sería liberada al día siguiente, es decir, este jueves, como así ocurrió.