Agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), acompañados por el fiscal antidrogas Celso Morales, allanaron este jueves el establecimiento rural denominado Alpasa, en el departamento de Amambay, donde localizaron un campamento precario utilizado para el acopio y procesamiento de droga.
En el lugar se incautaron:
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5.100 kilos de marihuana picada, distribuidos en 255 bolsas de arpilleras de 20 kg cada una, ocultas bajo carpas dentro del campamento.
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1.460 kilos de marihuana prensada, embalados en 73 paquetes de 20 kg cada uno, enterrados bajo tierra.
El total de droga decomisada alcanzó los 6.560 kilos, cuyo valor en el mercado ilícito se estima en un millón de dólares. Por disposición fiscal, todo el cargamento fue incinerado in situ.
El ministro de la Senad, Jalil Rachid, destacó la particularidad del hallazgo: “En el campamento que encontramos, la logística que se utilizó para esconder la droga fue bajo tierra, en parte en la superficie y otra parte enterrada”, señalando que este método es frecuente en el norte del país para ocultar cargamentos hasta que puedan ser enviados al mercado brasileño.
El operativo representa un nuevo golpe a las organizaciones criminales que operan en la zona fronteriza.