Entre las personalidades convocadas por el excapitn de ultraconservador destaca Paulo Guedes, un "Chicago boy" que tendr por misin reducir los dficits y reactivar la economa; el general retirado Augusto Heleno, su mentor poltico; y el juez Sergio Moro, clave en la Operacin Lava Jato contra la corrupcin, al frente de la cartera de Justicia.
El diplomtico Ernesto Arajo, un ferviente admirador de Donald Trump, dirigir la cancillera; y Damares Alves, una pastora evanglica, estar al frente del ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos.
Bolsonaro confes que no "entiende" de economa, pero que para eso estar Paulo Guedes, un economista de 69 aos formado en la Universidad de Chicago, cuna de la escuela neoliberal. Guedes ser un "superministro" que tendr bajo su mando las actuales carteras de Hacienda, de Planificacin y de Desarrollo y Comercio Exterior. Tras la victoria de Bolsonaro, Guedes anunci su intencin de "cambiar el modelo econmico socialdemcrata" mediante un programa acelerado de privatizaciones y de control del gasto pblico, como receta para reactivar a un pas que pas por dos aos de recesin y otros dos de dbil crecimiento.
El juez Sergio Moro, designado ministro de Justicia y de Seguridad Pblica, llega como una de las figuras ms populares del gobierno Bolsonaro. El magistrado, de 46 aos, gan su reputacin dirigiendo desde su tribunal de primera instancia en Curitiba (sur) la Operacin Lava Jato, que sent en el banquillo y conden a largas penas de crcel a decenas de figuras consideradas hasta entonces intocables del mundo empresarial y de la poltica en Brasil. Dict la pena de prisin, aumentada en enero en segunda instancia, contra el expresidente de izquierda Luiz Incio Lula da Silva (2003-2010), quien purga desde abril una condena de 12 aos y un mes de crcel.
Su entrada al gobierno de Bolsonaro le vali cuestionamientos sobre su neutralidad como juez. Queda por ver cmo Bolsonaro y Moro resolvern sus divergencias en temas bandera del ultraderechista, como la flexibilizacin del porte de armas y la caracterizacin de movimientos sociales como "terroristas".
Diputado desde 2003, Onyx Lorenzoni, de 64 aos, es considerado el cerebro de la campaa de Bolsonaro. Es miembro del partido de derecha Demcratas (DEM) y es reconocido por sus iniciativas anticorrupcin. Ser ahora ministro Jefe de la Casa Civil -una especie de jefe de gabinete-, encargado de compensar la falta de experiencia de la mayor parte de sus colegas en los entresijos de la poltica brasilea.
El general retirado Augusto Heleno Ribeiro, de 70 aos, cuenta con la admiracin de Bolsonaro. Fue su instructor en la escuela militar en los aos 70 y gan visibilidad a inicios de los aos 2000 como primer comandante en jefe de la Misin de la ONU en Hait (Minustah) . Se lo mencion como posible ministro de Defensa, pero finalmente dirigir el Gabinete de Seguridad Institucional (GSI) , a cargo de las labores de inteligencia desde un despacho instalado en el propio palacio presidencial de Planalto. Heleno pudo haber sido vicepresidente de Bolsonaro, pero el Partido Republicano Progresista, del que forma parte, rehus la propuesta. En una entrevista con el diario O Estado de S. Paulo en abril de 2017, Bolsonaro dijo que, de ser electo presidente, su exinstructor podra tener el cargo "que quiera".
El embajador Ernesto Arajo, un admirador de Trump, desentona en Itamaraty, la cancillera brasilea, impregnada de una tradicin de multilateralismo. Arajo, de 51 aos, considera que Trump "puede salvar a Occidente" , afirma que el cambio climtico forma parte de un "complot marxista" y denuncia "la globalizacin econmica que pas a ser piloteada por el marxismo cultural".
Durante su gestin, tratar de adaptar el "Estados Unidos primero" de Trump a "Brasil primero".
La abogada y pastora evanglica Damares Alves ocupar un cargo delicado -ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos- en el gobierno de Bolsonaro, quien a lo largo de su carrera tuvo numerosos exabruptos racistas, misginos y homfobos. Su designacin retribuye en cierta forma el apoyo que las iglesias neopentecostales dieron al excapitn del Ejrcito durante la campaa electoral. Pese a sus posiciones ultraconservadoras, Alves sorprendi en sus primeras declaraciones, al expresar su deseo de trabajar en armona con la comunidad LGBT. Tendr a cargo igualmente las cuestiones indgenas, despus que Bolsonaro decidiera sacar a la Funai, la entidad que se ocupa del tema, del mbito del ministerio de Justicia para ponerlo en el de derechos humanos.