Ante la negativa de los taxistas que cierran Mariscal López, los agentes antimotines tuvieron que iniciar un violento despeje frente a la Municipalidad de Asunción. Los manifestantes reaccionan a pedradas, por lo cual los uniformados intentan reprimirlos realizando disparos con balines de goma y mojándolos con un carro hidrante.
Se registran los primeros lesionados, entre ellos dos mujeres, un reportero gráfico y dos taxistas que resultaron con heridas de balas, de acuerdo a los reportes. Algunos de los heridos identificados serían Andrea Gray, hija de un taxista, y el fotoreportero del Grupo Nación Fernando Riveros.
Asimismo, la periodista Angélica Giménez, cronista de la Radio 970 AM, terminó con una herida en la cabeza y se desvaneció luego de haber caído en medio de la corrida, según reportan desde el lugar de los hechos. Otros periodistas heridos son Jorge Escurra (C9N) y Sergio Daniel Riveros (Última Hora).
Además, los taxistas también habrían manoseado a la periodista de radio Urbana, Dalma Benítez, mientras cubría los disturbios.
Así quedó la pierna del fotógrafo del Grupo Nación, Fernando Riveros. La Policía disparó balines de goma para repeler a los taxistas.
Visiblemente nerviosos, los dirigentes se niegan a negociar con el comisario general Carlos Cáceres, coordinador del operativo. Mientras que el presidente de la APTA, Arístides Morales, pidió a sus colegas que sigan firmes y confirmó que no van a retroceder.
Luego de despejar parcialmente la avenida, los taxistas intentaron atropellar la sede de la Municipalidad y los agentes antimotines tuvieron que intervenir rápidamente para hacerlos retroceder, formando un cordón en el acceso principal. La represión terminó a estas horas pero el ambiente sigue tenso en la explanada de la Comuna.
La Policía repele a empujones y cachiporrazos a los taxistas que intentaron ingresar a la Municipalidad de Asunción.
Por su parte, la fiscala Carla Rojas confirmó que la orden es el despeje de la avenida Mariscal López y permitir que los taxistas se mantengan ocupando solo un carril de acceso y uno de la salida.
Los taxistas, incluso entre llantos, aseguran que vinieron en forma pacífica y piden comprensión. Aseguran que solo están luchando para llevar el pan de cada día a sus hogares y que en los últimos meses, desde la llegada de MUV y Uber, ha disminuido notablemente sus ingresos, por lo cual no pueden cubrir sus gastos.
La avenida sigue clausurada parcialmente y el concejal José Alvarenga se dirigió hasta los taxistas para intentar mediar en esta situación. A estas horas, los ediles se reúnen con cinco representantes de los taxistas, para solicitarles que el cierre se realice solo de manera parcial y pacífica.