Los ejercicios militares Vigilant Ace concentran a más de 200 aeronaves de las fuerzas aéreas de Washington y Seúl a una semana de que el régimen de Corea del Norte lanzara su nuevo misil balístico intercontinental. La reacción del país comunista
Las fuerzas aéreas de los Estados Unidos y Corea del Sur iniciaron este lunes un ejercicio aéreo de gran escala en la península, apenas una semana después de que Pyongyang anunciara el lanzamiento exitosos de su más mortífero misil balístico, con la capacidad de atacar Washington.
Las maniobras anuales, llamadas Vigilant Ace (As vigilante), continuarán hasta el viernes, y en esta oportunidad incluirán a los más modernos y eficaces aparatos en el arsenal de los Estados Unidos, como el F-35 Lightning II, los F-22 Raptor y otras 230 aeronaves.
Rápidamente Corea del Norte acusó a los ejercicios de ser una provocación que empujaba a la región hacia la guerra.