El pesquero a bordo del que se encontraban las víctimas se hundió en aguas internacionales a unos 87 kilómetros de Pilos, anunciaron los guardacostas.
Durante un amplio operativo de rescate, complicado por los fuertes vientos, fueron auxiliadas más de 100 personas.
El portavoz de los guardacostas Nikolaos Alexiou declaró a la televisión estatal ERT que las labores de búsqueda y rescate continuarían durante la noche. Según él, el barco naufragó en “una de las zonas más profundas del Mediterráneo”.
Podría haber “cientos” de migrantes en el pesquero, dijo a AFP una fuente del Ministerio griego de Migraciones. “Tememos que haya un número mucho mayor de personas desaparecidas”, agregó la fuente.
“El barco pesquero tenía entre 25 y 30 metros de eslora. Su cubierta estaba llena de gente y damos por hecho que dentro estaba lleno” también, declaró a la cadena ERT.
Los supervivientes son principalmente de Siria, Pakistán y Egipto, precisó Alexiou. Uno de ellos dijo a los médicos del hospital de Kalamata, adonde fueron trasladados varios supervivientes, que había visto a un centenar de niños en la bodega del barco.
En el operativo de rescate participaron, además de las patrullas de la guardia costera, una fragata de la marina griega, un avión y un helicóptero de la fuerza aérea, así como seis barcos que estaban en la zona.
La oficina del primer ministro interino, Ioannis Sarmas, declaró tres días de luto oficial y añadió que los pensamientos de la nación están “con todas las víctimas de los despiadados pasadores que se aprovechan de las desgracias humanas”.